El objetivo pedagógico en nuestra escuela no hace hincapié únicamente en el contenido y la formación intelectual sino en crear las condiciones necesarias para una clase atractiva que cautive el alma del niño y colabore en la educación de la voluntad y de las emociones.

«La educación Waldorf cree en la necesidad de tener en cuenta al ser humano en su totalidad, y practica un enfoque evolutivo de las enseñanzas. Ve a la educación como algo de la vida misma, y extrae sus lecciones de la naturaleza interna del niño» Rudolf Steiner.

 La pedagogía waldorf reconoce diferentes etapas en la vida de una persona, que se van conformando en ciclos de siete años, lo que denominamos “septenios”. Durante cada uno de ellos, el ser humano presenta y desarrolla determinadas cualidades, en donde nacen necesidades y capacidades. En base a esto se trata de acompañar al niño y la niña contemplando y presentando instancias para un sano desarrollo de su pensar, sentir y hacer. El contenido que recibe el niño y la niña es transformado para volverse alimento para su alma. 

El niño y la niña del segundo septenio transita el desarrollo principalmente de su sentir y para los ojos de él o ella todo el mundo es totalmente bello. Se respeta el proceso individual entendiendo que cada ser tiene su tiempo y está en camino de desarrollo. El maestro, teniendo en cuenta todas estas características del momento evolutivo, lleva adelante la misión de ayudar a descubrir el mundo. Todo esto desde la experiencia, la imaginación y el arte.

Las estaciones del año acompañan y están presentes en cada grado atravesando el proceso de aprendizaje. Lo mismo ocurre con ciertas celebraciones como Pascuas, San Juan, Micael y Adviento.

Cada área, es decir lengua, matemática y las ciencias se van presentando a través de épocas las cuales tienen una duración aproximada de un mes. Cuando se presenta la matemática la lengua duerme. En esta alternancia los conocimientos tienen el tiempo de obrar en el interior de cada ser.

La jornada comienza a las 7:45 hs, previo a esto los maestros y maestras llegan más temprano para saludarse, un día en cada salón de la escuela. Una gran ronda de bienvenida, el nuevo día nace entre toda la comunidad educativa, niños, maestros, familias. La mañana se organiza primero en una hora principal donde se comienza por un momento ceremonial, luego la rítmica, donde el movimiento con sentido, canto, poemas, entre otros surge como parte de la experiencia del proceso de aprendizaje. Posteriormente el contenido a trabajar aparece, el relato que acompaña la etapa evolutiva del niño luego se hace presente y se finaliza con una merienda para compartir. Después de esta hora principal vienen las materias especiales intercaladas por dos recreos. Estas áreas son educación física, inglés, huerta, pintura, modelado, música y labores.

A lo largo del año cada maestro va observando la evolución y desarrollo de su grado y de cada niño y niña. Al finalizar cada año se hace entrega de un informe a cada familia, en donde se puede apreciar todo el camino y desarrollo del niño o niña y un lema que acompañará el siguiente año.